O lo que es lo mismo: ¿Te gusta? ¿Sí? ¡¡Lo he hecho yo!!
Este acueducto estoy en casa, en casa de mis padres quiero decir, con todo, todo, lo que conlleva (que ya expliqué aquí).
Como mamá y yo siempre hemos sido muy "manualimanitas" y ya que , motivo número uno y principal, mi cabecita pelona necesita adornos... nos hemos dedicado media tarde a ¡hacer pendientes nuevos! Así que hemos comprado cuatro bolas, unos hilos y nos hemos dado un momento para recaudar por casa todo aquello que pudiese servir, pulseras rotas, collares viejos, plumas de "vete tú a saber qué"... y nos hemos reunido en el salón a trastear durante horas. Por suerte, como soy rarilla, nunca llevo dos pendientes iguales y con hacer uno de cada ya valía. Pobre mamá si no, con el pendiente tan bonito de crochet que me ha hecho... ¡hubiese sido imposible que le salieran dos iguales!
Después, mamá me ha buscado una de esas cajas vacías, preciosas, con pinta de caras, de bombones que ya te has comido y que te regaló alguien que o te quiere mucho o le has hecho un favor muy muy grande, donde hemos guardado todas las cosas que nos han sobrado, así, como si nos dedicásemos a eso y lo fuésemos a volver a hacer...
Mientras, mi padre, a lo lejos, nos amenizaba la tarde con su música. Eso me gusta, me recuerda a los domingos por la mañana de cuando era pequeña y me despertaba con la música puesta por toda la casa :)
Así que hoy, muy muy feliz, no sólo por tener muuuuchos pendientes nuevos, sino por ser ¡fruto de nuestras manitas! Que eso siempre sienta bien :)

El matutino, el "molesto".
Hace un mes más o menos, una de mis alegrías era madrugar, empezar una rutina. Y ahora mi felicidad es dormir toda la mañana. Sí, esa soy yo. Me encantan las rutinas...durante dos semanas, tres a lo sumo y después... ("i després, la teva manera d'avorrir-te", no os frustréis, esto sólo lo entienden los integrantes de la secta), después...¡me aburro! y ¡quiero cambiar! ¡ya! Si, soy así de bipolar. Así que tras unas cuantas semanas de madrugón... hoy, por fin, he podido dormir hasta media mañana.
Y la otra media...¡me he dedicado a disfrutarla al máximo! Ahora, las duchas son el mejor momento del día, porque al salir...¡no tengo que secarme el pelo! Así que después de una ducha de 5 minutos más de la cuenta (hay que reinvertir el tiempo...) he empezado mi nuevo ritual: "Cómo no parecer un niño de 10 años", en el que debo pintarme los ojos como una puerta; peinarme las cejas, con los dedos, a todas horas, ponerme muuuucho colorete y comprobar que tengo las orejas limpias (siempre las tengo, antes también las tenía, pero ahora me da la sensación de que se ven...) Así que tras mi nuevo ritual matutino, me he puesto unas medias color mostaza para contrastar con todo el maquillaje de persona mayor y he hecho algo que llevaba mucho tiempo con ganas de hacer, que al fin y al cabo, hoy es "Happy Wednesday" y había que celebrarlo de alguna forma.
He cogido mi portátil y me he ido a desayunar, ¡sola!, a "El Café de les Paraules". ¡Igual que la gente interesante!
Muchas veces, cuando veía gente sola con el portátil (o ahora, en su defecto, con sus tablets y demás...), me preguntaba qué hacía alguien solo, ahí, en una mesa, tan absorto en lo que quiera que fuese. Y ahora ya tengo la respuesta, lo mismo que en su casa, pero aquí lo hace con pinta de intelectual.
Así que ahí estaba yo, con mi "modo inteligente ON", tomando té, mientras escuchaba jazz y divagando, entre cotilleo y cotilleo de fb, sobre qué hacían/pensaban los demás. El anciano que ha entrado con su perro, tuerto (el perro), y ha pedido un café para él y un croisant para su mascota, a la que llama "cariño"; la pareja empalagosa que también se llaman "cariño" en voz alta pero luego pasan mutuamente el uno del otro; el hombre de mediana edad que escribe, escribe y escribe lo que quizás en un futuro sea un buen libro...
¿Y ellos? ¿Qué pensarían ellos de mí? La tía solitaria de edad indefinida con pintas de huerfanita... Pero, ¿qué más daba? Yo estaba,allí, hoy, feliz disfrutando de mi mañana libre, llenando mi cabeza de pájaros y vaciándola de cosas más inútiles. Brindando con mi té de vainilla, con leche por favor, por un nuevo ¡Happy Wednesday! :)
Por fin. Después de muchos años planteándomelo.
No se por qué raparme el pelo era algo que me venía rondando la cabeza desde hace tantos años, ni tampoco por qué me hacía tanta ilusión. Tampoco sé, que es lo que me ha impedido hacerlo durante todo este tiempo. No era exactamente miedo, creo que ha sido mi madre (a pesar de que cuando le dije que lo haría, me pidió con voz de pena que me siguiese cortando sólo mi media cabeza...) la que me ha enseñado que el pelo crece, quizás el tiempo y la experiencia también hayan ayudado, pero, a la vez, no podría encontrar una palabra que definiese mejor la sensación que me inundaba cada vez que, por algún motivo, volvía a pensarlo.
Pero esta vez fue distinto. Hasta ahora nunca había tenido un motivo contundente para hacerlo. Sé que no hacen falta más motivos para hacer algo que te apetece que sencillamente ese, que te apetezca, pero, podría decir entonces que nunca me había apetecido lo suficiente.
Cuando Cristian, el director del grupo de teatro dijo sutilmente (yo diría que incluso con una mirada de reojo, pero quizás esto fue fruto de mi mente suspicaz...) que había pensado que alguien podría cortarse el pelo para unas fotos, me faltaron milésimas de segundo para saltar de la silla. Yo. Yo me cortaría el pelo. No había razón mejor que esa.
Pasé unos días, largos, de dudas. Pero a medida que empecé a decirlo en voz alta, la idea fue cogiendo cada vez más cuerpo, más fuerza, mucho más sentido. Hasta que, llegado un día, no había vuelta atrás. Aún no lo había hecho, pero sentía que, a partir de ahí, si no lo hacía, iba a decepcionarme a mí misma.
Hoy, llegado el día, en medio de las tan esperadas "colonias de teatro", me he sentado en una silla en medio de un corro de unas veinte personas, que esperaban con morbo ver como me convertía en la "noieta rapada de Nevers", iluminada por un foco cegador, que no me dejaba distinguir si ese calor lo producía él o mis nervios, enfocada por una cámara de fotos (o una profesional y varias "cotillas") y bajo unas manos cargadas con unas grandes tijeras de cocina. Y así, he ido viendo como mechones y mechones de pelo caían repetidas veces sobre mis piernas, sobre mis hombros, hacia el suelo. Y después, máquina de cortar en mano para acabar con una cabeza al #12. Y feliz :)


Pocas personas podrán pasar por una experiencia como ésta. Y además, tenerlo fotografiado y grabado desde tantos ángulos, para que cuando el pelo crezca, a parte del recuerdo, siempre queden "les fotografies, les reconstitucions, a manca d'altra cosa".
Muchas gracias Cristian. muchas gracias Montse, muchas gracias "La Piscifatoria" por vivir conmigo un momento tan especial para mí como éste :D
Ritual del "Happy Wednesday".
Si es que ya dicen que el Hombre (y el hombre) es animal de costumbres. A mi las rutinas me encantan (después me canso de la monotonía y quiero cambiar, pero eso en algún próximo capítulo) y más cuando son para bien. Con "para bien" no me refiero a ser responsable, ordenado y metódico (aptitudes y actitudes que suele ir unidas a un buen cumplimiento de la rutina) sino el verdadero "para bien", el de disfrutar, el de pasarlo bien, el que aporta alegría.
Así que para celebrar mi ya famoso Happy Wednesday (y no es que haya nada que celebrar, es que el propio miércoles es siempre día de celebración. Y con esto ya llevaríamos dos posts seguidos de celebraciones...) si no cae una ronda de cervezas con charla amena, ¡cae obra de teatro! Y ya van dos en el último mes :)
Hemos ido al Club Capitol a ver "The guarry men show", una obra políticamente incorrecta, divertida, con toques de humor basados en el "caca, culo, pedo pis" pero de dos rombos, en la que el pudor es una palabra que no existe y que no recomiendo si tienes un fuerte sentido de la vergüenza ajena. Lo mejor, la especie de musical que monta el "coro griego al estilo Chicago", lo peor, el miedo que he pasado mientras nos apuntaban con una pistola y me empezaba a plantear si aún seguía siendo teatro.
Con esta obra se apuesta, según llaman ellos, por la "entrada inversa", en la que "entras gratis" y sales pagando lo que tu crees que se merece la obra que acabas de ver (o en su defecto, si eres estudiante, lo que te puedas permitir). Desde mi punto de vista, como espectador, es una forma más asequible de disfrutar del teatro y también mucho más justa.
Para ponerle la guinda al pastel de hoy, ya tenemos los papeles de nuestra próxima obra distribuidos. Ahora es el momento de empezar a prepararla individualmente para ser capaces cuanto antes de empezar a ponerla en conjunto. Para eso, como buen empujón inicial, este fin de semana nos reunimos en las "primeras colonias de teatro" de este curso. Dos días de convivencia, desinhibición, familiaridad y diversión asegurada (que porno-sectario ha quedado esta última frase)
Así que, por el simple hecho de ser miércoles y por todo lo que conlleva, hoy una gran "Happy Wednesday Smile" :)
De fiesta. De la rutina.
El momento feliz de hoy es motivo de celebración. O quizás la celebración es el motivo.
Bloggers Night Out es una fiesta para bloggers y seguidores (¡toma! yo soy de los dos) que se celebra en Barcelona el próximo jueves 24 de noviembre en el Eclipse Sky Bar, en la planta 26 de Hotel W.
Desde que lo descubrí (aquí) he estado dándole vueltas al coco. "Contra y pro, sí y no, lo que al mundo da sabor" (esto es una canción de Merlín el encantador, antes de que os rompáis la cabeza intentado descubrir porqué os suena). Hasta que alguien me dijo, ¿cuantas oportunidades vas a tener como ésta? Ninguna. Pues, ¿a qué esperas? Y decidí que sí, que me apetecía ir, conocer a otra gente de este mundillo en el que estoy metida de cabeza desde hace sólo casi dos meses, pasar una noche diferente.
Hoy, recibí la respuesta de Nona (Aiketa dentro de este mundo), buscadora de felicidad en "1 any en 365 fotos", culpables (los dos, ella y su blog) de que yo esté dándoos la vara por aquí cada 3 ó 4 días (y ellos sin saberlo, los pobres). ¡Vamos juntas! :)
Así que, próximo jueves... ¡Bloggers Nigt Out en Barcelona! ¿Quién se apunta?