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domingo, 7 de octubre de 2012

Pajarear





1: Divisar aproximadamente a vista de pájaro.
2: Pasar mucho de algo, por ejemplo, tu propio blog.

Tengo poco tiempo, aproximadamente 24h al día. No lo puedo detener. Y la cuenta atrás del tiempo, no se me renueva hasta el día siguiente. Como aún no he descubierto como aumentar mi número diario de horas, intento priorizar en importancias, obligaciones, necesidades y prescindibles.

Obligaciones: estudiar, limpiar el baño y disfrutar de la vida.
Importancias: limpiar los platos sucios, dormir, sacar la basura, ducharme, comprar vituallas.
Necesidades: comer, f****r, calentar el agua para el té, Happy Wednesdays teatrales, vida social.
Prescindibles: f****r, escribir en el blog, ponerme crema en los pies.

Como bien se puede observar, algunas necesidades básicas han pasado a ser prescindibles. Son los recortes en mi estado de bienestar. Pero también es verdad que seguir disfrutando de la vida sigue siendo un maximum en mi día a día.

Sigo luchando contra las polillas, eso sí, pero me sigo aferrando a cada segundo de tiempo libre (tiempo libre: Del lat. liber, era. Dícese del tiempo en el que mandas el estudio a tomar por culo. Que no es esclavo) para vivir mis pequeñas cosas. Unas veces más pequeñas que otras, hoy en concreto han sido aproximadamente los 630 km² que se ven desde el refugio antiaéreo del Carmel.

Hagamos un nuevo apartado. Rincones de Barcelona que deberías saber que existen. 
Éste es uno. Las mejores vistas de Barcelona 360º.  Autobús 28 desde Pl. Cataluña, 0'97€ (si usas T10) y darte cuenta de como dejas atrás el ruido de la gran ciudad, atrás y abajo, es lo único que se necesita para una ración de atardecer con aire limpio :)



Ya sólo me quedan infinitos rincones por conocer menos uno :D






Y ahora sé que el tiempo se puede detener.

lunes, 6 de agosto de 2012

Aprovechar





El domingo. "Aprovechar el domingo, aprovechar el domingo, aprovechar el domingo"


Basta que sepas que tienes que aprovecharlo para que quieras que surja un plan y no lo haga. Ahí, aparece la presión, te repites "Patri, tienes que aprovechar el domingo." Duermes toda la mañana, porque cuando te levantas cada día antes de las ocho -o, al menos, lo intentas-, poder dormir hasta las 12 te parece una de las mejores actividades en las que malgastar la mañana de tu día libre. Pero ya son las dos y aún no tienes plan. Tus padres se han ido de vacaciones sin ti, porque estás castigada, estudiando, sola, en Barcelona.Te empiezas a poner nerviosa "Patri, mañana tienes que volver a estudiar y hoy... tienes que aprovechar el domingo".
No hay plan. Decides que tú haces algo sí o sí. Te pones el bikini, una toalla, un libro, el móvil (error) y te subes a la terraza. Las vistas están bien, pero para tomar el sol dejan un poco que desear, prefieres la playa. Da igual, es sol al fin y al cabo. ¿Abres el libro y lees tranquilamente? No. ¿Por qué? Porque te avasallan por el jodido whatsapp.


Y de repente ¿qué es eso? ¡Huele a plan! en el bendito whatsapp. ¿y eso? ¿otro? Tus semillas empiezan a dar frutos, pero ahora tienes que escoger. Vacilas. Aceptas. Te divirás, hay Patri para todos.


Y así es como haces del que amaneció pareciendo un insulso domingo, un soleado, musical y gastronómico día de descanso. Porque hay que aprovechar el domingo y porque Barcelona no defrauda. siempre tiene un rincón nuevo que mostrar. Acabas en una Jam session de jazz en una escuela de música escondida en una calle del Raval que huele a pis, de esos que nunca habrías encontrado si no te hubiese llevado alguien, cantando a grito pelao -que yo soy muy de eso- a las 7 de la tarde, sin ir borracha. 
Y te divides, te pierdes el apoteósico final, o eso te cuentan... que seguro que no ha sido para tanto, pero cenas en una terraza con velas mezclando curris y chutneys con escalivada y queso de cabra.


Llegas a casa, coges el ascensor, te miras al espejo esquivando el cartel que pone "Cuidado, barandillas recién pintadas, no se acerquen demasiado", sonríes y te dices "así sí, esto sí que es aprovechar el domingo" :D

domingo, 25 de marzo de 2012

Segundear





La oportunidad.


Esos domingos en los que te levantas tarde -porque te acostaste tarde, no nos engañemos-, para colmo te han robado vilmente una hora y en los que empiezas a ver que la bolsa de la ropa sucia que te mira desafiante es más grande que tus niveles esperados de productividad. Ésos.


Esos domingos en los que, en contra de todo pronóstico, mientras tus compañeros de piso aún duermen la fiesta de ayer, te has levantado, has puesto música -a niveles adecuados para no despertar-, has recogido tu habitación, te has enfrentado a la lavadora, has limpiado la cocina del infierno, recogido los restos de gintonic -sin hielo, con limón marchito, con ceniza-. Ésos.


Esos domingos en los que no quieres cocinar. Porque no. Y porque, además, la cocina que ayer pegaba gritos de desesperanza, ahora brilla. En los que gracias a un poco de gracia, valga la redundancia, y calor, conviertes un trozo de pan semiduro en un manjar de dioses. Ésos.


Ésos, sí, ésos. Esos domingos en los que de repente, y sin esperarlo, acabas delante de una agenda de las actividades de tu ciudad y ¡¡sorpresa!! ¡¡Un mercadillo de segunda mano!! :)


"Lost&Found" estaba a rebosar de ropa retro, vinilos, cachibaches, zapatos viejos, gente, gafapastismo, chicas con pelo corto, vestidos imposibles, "todoa1euro", más gente, polvo, gafas de sol vintage, manos rebuscando. Y barbas. 
Y en medio de todo eso, mi nuevo reloj. Un Swiss Swatch watch, rígido, diferente. El que le hará el relevo al que, por alguna casualidad, se paró el mismo día que murió mi abuelo, a las 9 y 20.






Y así, es como se disfrutan "esos domingos" que, a simple vista, parecían no ir a aportar nada :)