Nuevo verbo para las tardes de lunes.
Después de un fin de semana (largo) de carnaval a ritmo frenético, la vuelta a la vida "no-vampiresca" -ésa en la que se vive de día y se duerme de noche- se plantea casi imposible. No sólo porque sabes que el lunes es el día en el que tu tiempo de ocio queda más lejos, sino por la sensación de superglue en los párpados, el intento de no convulsionar ante la luz de sol y por la resaca mental que te impide ir a una velocidad mayor a 1 pensamiento/h
Así que para reactivar nuestras mentes, podríamos habernos bebido un Redbull, pero hemos decidido hacer sesión de cine casero de lunes tarde. Kilos de palomitas, litros de Coca Cola y "Deseando amar" ("In the mood for love" para los amantes de las V.O.) Una de esas películas que nos habían recomendado por activa y por pasiva. La historia de amor más triste del mundo, según he leído en alguna crítica. Una de esas películas que requieren tus 5 sentidos. Cada sonrisa, cada mirada, cada zapatilla movida de sitio, un comentario hecho a destiempo, una corbata, un cigarro mal colocado, todo cuenta. Nada es casualidad, todo está en su sitio, porque es ahí donde debe estar. Y, a partir de ahí, una historia de amor, triste, con un final para reflexionar.
Para recordarnos que era "Nasty Monday", la película no se ha dejado ver con facilidad, pero nosotras somos más fuertes que unas cuantas dificultades técnicas, seguidas.
Dado que hoy todo el mundo habla de los Goya -yo creo que paso- propongo convertir los lunes en el nuevo día del espectador casero y seguir con alguna de las premiadas. ¿Quién se apunta?
Con la cabeza llena de pájaros (las palomitas son pájaros, ¿no?) amorosos e ideas sobre las que pensar, ¡¡feliz lunes de resaca!! :)
