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jueves, 23 de agosto de 2012

Brave



¿Una princesa rebelde con rizos al viento? Está hecha para mí. Aunque la larga melena rizada roja hace años que la dejase atrás.

Aproximadamente una hora de risa, media de tensión y sus cinco minutitos de luchar sin éxito para evitar la lágrima. El contraste de las gafas 3D con ese ambiente de ternura de las pelis Disney de antaño.



Buscad un Happy Wendesday del espectador, no compréis palomitas, id en contra del sistem...no, esta peli no la encontraréis en cines bohemios, pasad una noche de princesas rebeldes y sacad por unas horas el niño que lleváis dentro :)

Y quered un fuego fatuo de mascota.

PD.: "Mami, yo también te quiero"



jueves, 7 de junio de 2012

Cortar el cordón





Sólo por unos meses.

Parece que era hora de poner punto y final definitivamente a esos largos meses en los que cada "Happy Wednesday" disfrutábamos de Hiroshima. "Cortar el cordón" decían algunos ayer.



Ahora que todos somos un poco más ÉL y un poco más ELLA, un poco más Hiroshima y un poco más Never, en Francia, parece que hay que dejarla ir. Yo casi empiezo ya a pensar en la próxima, aunque aún no tenga nombre.

Como despedida, "Hiroshima mon amour", la película. No la habíamos visto jamás, nos habíamos mantenido vírgenes hasta ayer, para no ensuciarnos, para mantener inocente nuestro personaje; pero sabíamos lo que iba a pasar en cada momento, podíamos repetir el texto, de principio a fin, cada palabra, cada frase, cada coma era idéntica a nuestro texto. ¿Era de esperar? Sí, pero a mí no dejó de sorprenderme ni un sólo segundo. 







Esas frases, eran mis frases. Esa, "ELLA", a la que rapaban el pelo era yo. Esa, la pequeña que corría por Never, "ELLA" era yo. Éramos cada uno de nosotros. Era nuestro sótano, nuestro amante, nuestro rodaje, nuestro alemán. Esa locura, era nuestra locura. La locura que nos ha mantenido unidos miércoles tras miércoles y que ahora dejamos escapar. Y tras las lágrimas, él nos abofetea y, repentinamente, nos devuelve al mundo. Ahora, aquí estamos, somos y seremos Hiroshima y debemos dejarla ir. Ya sólo nos queda luchar contra el olvido.







Quién sabe para esperar qué. Pero, mientras, el pelo...me está volviendo a crecer. Me da igual. Pero me está volviendo a crecer.



"La Piscifatoria", estic boja d'amor per tu :)


Eso sí, por suerte, cerramos sólo por vacaciones.



jueves, 17 de mayo de 2012

Re-presentar





De presentar una vez detrás de otra, incansablemente.


Mayo, el mes del teatro por excelencia para La Piscifactoria. Un mes que, los que esteis cansados ya de oírme leerme hablar sobre teatro..., podéis saltaros de mi agenda (y no volver hasta el mes que viene).


La Piscifactoria crece, se hace mas madura, adulta, ambiciosa. Quiere más. Ya no le vale un fin de semana de representación al final de la temporada, no. Ahora busca el aforo completo. Busca la emoción, un nivel más de dificultad, busca el reto. No es el momento de estancarnos, ahora ya solo podemos crecer. Celebramos el "chachi tuesday" con nuestra máscara (y más barata, paradójicamente) más bohemia, más romántica, más versátil, más callejera, representando en lo más alto de la más alta torre. Somos jóvenes, somos héroes con imaginación.











¿Existe una ciudad más acoplable a Hiroshima mon amour que Barcelona? Pronunciar Hi-ro-shi-ma lentamente, mientras te asomas a las tejas y antenas de Barcelona, la ciudad donde tampoco se para nunca.  Mientras el sol cae, alumbrados por no más de cuatro lámparas, luchando a viva voz contra el barullo cosmopolita, contra el helicóptero de una ciudad que reivindica a gritos. Un terrado, un horizonte y muchas ganas de disfrutar algo tan diferente.


Hoy, además, La Piscifactoria ha presentado de nuevo en el AIET, el nido de Hiroshima, como forma de agradecimiento por el espacio y la oportunidad. En la agenda de La Vanguardia se hacía eco de nuestra actuación y ese es un motivo más de alegría por nuestra pequeña escalada. 


Empezamos a ver el final de esta temporada y sólo me gustaría repetir una y otra vez:
- Potser és possible que et quedis.
- Ho saps perfectament. Més impossible encara que separar-nos.


Y se irá. Y será otra obra que se nos irá. Pero aún nos queda el último :)


Para los rezagados, aquellos que han querido pero no han podido, aquellos que han podido pero no ha querido y finalmente se lo han repensado, para los que necesitan volver y captar todos los detalles, para nuestros fans incondicionales (¡¡halaaaaa!!), para los que no tengan nada que hacer el miércoles que viene y, probablemente, para el bedel de la universidad:


Hiroshima mon amour
Festival de escena UB
23 mayo, 21h, Aula magna de la facultad de Geografía e Historia UB


viernes, 11 de mayo de 2012

Recapitular





En grandes rasgos o no tanto.


Época de cambios, de finales, de inicios, de medios. De emociónintrigadolordebarriga.


Me está costando aterrizar de un fin de semana apoteósico, empapado en emociones fuertes. Hiroshima mon amour hizo aforo completo el domingo, casi podía sentirse la respiración del público desde el escenario, tanto que ponía los pelos de punta. Cuatrocientos ojos pendientes de mis palabras, cuatrocientos oídos escuchando mis movimientos. Cuatrocientas manos cuyos aplausos colmaban mis cinco sentidos. Creedme, eso da una resaca inexplicable.






Una de esas resacas que solo se curan mediante otra dosis. Dosis de "happy wednesday" teatral en un terrado, prepase nocturno a cielo descubierto a la luz de la luna. Todo muy bohemio, casi demasiado romántico incluso para mí... ¿he dicho demasiado romántico para mí? ¡Bah! Eso no existe...


Y, siempre que llega un final, aparece un principio. Esto siempre ha sido así ¿no? A vistas del final de la temporada de teatro, con la que empieza a brotar ese sentimiento tan agridulce que es el "echar de menos", parece que mi vida da un giro de 180º, siempre tengo algo con lo que mantener mi mente entretenida, y hoy he encontrado una nueva madriguera donde plantar mi pequeño caos. En breves empezará periodo de mudanza, cajas, ropa, libros y cosas varias que rellenan mi vida. Nos vamos a convertir esas nuevas cuatro paredes en mi sitio. Eso es lo que nos gusta. Pronto la brújula se orientará desde su nuevo emplazamiento. 


Me convierto en nómada recolector :)



jueves, 16 de febrero de 2012

Rodar



O "sobre ruedas". Sobre dos, concretamente.

Tengo una bici (¡qué bien! diréis ¿y qué?, voy, voy) En Parma todo el mundo tenía bici. Yo también tenía una bici. (Y aquí podría contaros el ciclo de la vida de las bicicletas y como una única cizalla era suficiente para proveer a todos los erasmus, pero no viene a cuento). Cuando volví, me empeñé, quería otra, quería una para bicicletear también por Barcelona. Así que papá me arregló una vieja -que ahora es monísima y reluce- Y tan monísima es y tanto reluce que todo el mundo me dijo: Patri, te va a durar dos días, te la van a robar a la primera de cambio. Y esa fue la peor cárcel para mi bici, que se quedó, hasta hoy, encerrada en casa, la pobre.

Pero, hoy, "Happy Wednesday", día feliz de la semana por excelencia, me he pintado las uñas (¿qué tendrá que ver? Tiene. Te sientes...mejor) y nos hemos ido las dos, mano a mano, al centro. La gente del centro se va en bici a la playa, al parque, a las afueras. Yo me voy al centro. Me sentía tan guiri con mi bici retro, Rabasa (no la busquéis en Google, no sale ninguna tan guay como la mía), "made in Spain", blanca y roja. Tan bien. Con esa brisilla en la cara...

Dicen, los expertos, que no generas CO2... pero yo sí, yo he generado mucho CO2, mucho. Es increíble como tus piernas tienen ese sexto sentido para detectar cuestas totalmente imperceptibles al ojo humano. Y lo bien que te sientes, de nuevo. tú que creías que salías de paseo...

Iba al centro, además de "porquesí", por que quería buscarme una camiseta para Carnaval. La he encontrado, sí. También he encontrado otras muchas cosas, muchas, tantas que he tenido que rechazar las cervezas de después de teatro, para no sentirme tan mal. Las rebajas cada vez duran más ¿no? ¡Si tenemos suerte se nos juntan con las de verano! Y... redobles... ¡he encontrado mi nuevo uniforme! Sé que también querréis una, así que os contaré un secreto, es de Lefties y ¡¡es muy barata!! 


Con unas piernas un pelín más firmes y pensando en el culazo que voy a tener este verano, hoy un poco más happy :)

Para l@s que vayáis en bicicleta por Barcelona, aquí tenéis un más que útil mapa de los carriles bici. ¡¡Venga!! A generar CO2 propio.

jueves, 9 de febrero de 2012

Profesionalizarse





Despacito y con buena letra.

Con los exámenes ya a la espalda,  vuelve a ser "happy Wednesday" y, con él, vuelven las ofertas culturales, teatrales y cervezales que lo caracterizan, ¿o os creíais que yo escribía así tan feliz los miércoles estando sobria? 




Después de una visita fugaz a la Fundació Antoni Tàpies, porque, aceptémoslo, nos gusta hacernos las interesantes pero no entendemos - para nosotras unos pantalones pegados en un lienzo son simple y llanamente unos pantalones pegados en un lienzo- y yo ¡ni siquiera sabía quién era Txèkhov! (broma interna, no intentéis buscarle el sentido) hemos inaugurado nuestra ¡¡nueva sala de ensayo!!                                       


Cuando yo entré al, entonces llamado, "Grup de Teatre de la facultat de medicina", ensayábamos en la osteoteca de la facultad, donde teníamos que mover mesas y sillas para conseguir ocho metros cuadrados (cálculo rápido hecho a ojo por alguien peleada con las medidas) ensayables. Después tuvimos nombre, La Piscifactoria. Y después fuimos sutilmente repudiados por la facultad y destinados a ensayar en los pasillos. ¿Perdón? ¿En el pasillo? Ah no, no, nosotros, a día de hoy, tenemos un nombre y nos merecemos algo mucho mejor. Así que a partir de hoy, día 08 de febrero (ayer, si nos ponemos tontos) La Piscifactoria ensaya en la Asociación de Investigación y Experimentación Teatral (AIET para los amigos). Sí, sí, habéis oído bien, nuestro nuevo local de ensayo lleva escrita la palabra "te-a-tral". Y ¿qué podría haber mejor que eso? ¡Nos hacemos mayores! ¡Nos profesionalizamos! ¡Estoy que no quepo en mí! Hemos pasado de estar rodeados de huesos a una sala con escenario, focos, un perchero lleno de atrezzo y estanterías llenas de obras teatrales ¿se puede pedir más? 














Hoy, felicidad máxima, que La Piscifactoria se acerca cada vez más a eso que, probablemente, todos soñamos pero nunca decimos :D



PD.: Para acabar, puedo rematar diciendo que, ahora sí, con toda seguridad, ¡¡solo me quedan dos asignaturas para acabar la carrera!! Eso si que es profesionalizarse... :)

jueves, 26 de enero de 2012

¿Demasiada casualidad?



Yo creo que sí. Pero ya no sé qué pensar.


Las circunstancias no son siempre favorables para ir en busca de la chispa de la vida. Simplemente, a veces, no hay tiempo. Pero es justo en esos momentos cuando si tú no la buscas, ella viene y te encuentra. Que ya lo dicen, "si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma".


Empezaré con algún que otro dato histórico para ponernos en situación. Hace aproximadamente un año, tuvimos que sacrificar a nuestro perro, Babau, un gos d'atura un tanto problemático. Nos costó bastante reponernos, pero todo fue más fácil con la Border Collie que llegó al poco tiempo. 


Durante los descansos estudiantiles (esos que siempre parecen pocos pero siempre son demasiados...)  siempre pasa gente paseando a sus perros, pero hoy uno se ha parado. Ha decidido que quería jugar conmigo y no han sido pocos los intentos de su dueña para conseguir que se separase de mí, sin éxito, quería estar conmigo, sentarse a mi lado y mirarme. En uno de esos intentos, el perro desesperado, ha trepado por encima mío hasta llegar a mi oreja, para chupármela y mordisqueármela, exactamente igual que hacía Babau.

- Vámonos Babau, deja a estas chicas.-
- ¿Cómoooo?- Supongo que os podéis imaginar mi cara de perplejidad. Ojiplática. 



Le he contado la historia e, investigando un poco más, he adivinado que el perro, Babau (el suyo) había nacido justo hace un año, más o menos por la misma fecha en la que moría Babau (el nuestro). Las casualidades se sucedían una tras otra cuando la mujer me ha dicho que conocía a una mujer del pueblo de al lado del mío (¡¡¡¡!!!!) que también tenía un perro llamado así. 


A base de tirones, la mujer ha conseguido despegar al perro de mi lado. Nos hemos despedido y justo cuando un par de lágrimas, mezcla de emoción y recuerdo, recorrían mi cara, ella ha vuelto.


- ¿Te llamas Gracia?-
- No, esa es mi madre, ¿la conoces?- (a mí aquí ya me iba a dar algo...)


La conoció la semana pasada cuando fueron a visitar los apartamentos donde pasarán estas vacaciones.


-Ella también se emocionó cuando supo que se llamaba Babau, si alguna vez necesitas algo por Barcelona, pídele mi teléfono-


Lo que mi madre no sabía hace una semana es que ese mismo perro por el que ella se emocionó, llamado Babau, nacido cuando moría el otro, me encontraría por la calle, de la grandísima Barcelona, se pararía y me lamería las orejas igual que lo hacia Babau, el nuestro. Y que yo me emocionaría también.


Siempre hay algo con lo que alegrar un "Happy Wednesday" :D


Y ahora, ¿creéis en las casualidades?

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Elfear





Eso es, hacer el elfo.  Encerrarme en mi habitación durante horas, envolviendo paquetitos, a escondidas

O en mi caso, hacer el paje. Pero es que "el paje" (además de sonar feo... sé que habrá quien estará haciendo bromas mentales fáciles...) es como... menos ilustrativo. Los pajes recogen cartas, las llevan a las casa familiares de los Melchores, Gaspares y Baltasares, vigilan que los niños sean buenos hasta el último momento (lo que, cuando eres niño, te obliga a gritar a ultimísima hora "¡Melchooor, que voy a ser buenaaa!", y que después te lo recuerde tu padre año tras año) y cargan con los regalos, cual sherpa. Sin embargo, los elfos están ahí, en todo el meollo: que si "pon el dedo aquí para poder hacer el lazo", que si "no queda papel", "córtame otro trocito de celo", "escribe el nombre con buena letra"... hacen el trabajo divertido, de arriba a abajo por la fábrica de juguetes, participan en todo el proceso. Y encima comen bastones de caramelo. Y llevan cascabeles :) Los pajes... suerte si se comen una mandarina y un trozo de pan duro si consiguen robarlo en algún balcón durante un descuido de los camellos...
Así que yo aunque haga el paje, llamadme elfo, por favor.

Aún no he hablado de la Navidad. De mi Navidad y de lo "chachi" que es en mi casa. Esto, además, podría ser una crítica para los que nos desean "Feliz Falsedad". Me encantan los árboles llenos de lucecitas, o "pasar todo un fin de semana con mamá decorando la casa" (aunque este año... ¡no me haya esperado!); me encanta el pasar tiempo con los míos o "que mis abuelos, que viven muuuuy lejos, puedan estar con nosotros en casa"; me encanta el consumismo o "poder disfrutar de un día entero de compras abuela-mamá-yo juntas, mientras abuelo-papá se convierten en setas en un banco", me encantan los regalos promovidos por los centros comerciales o "pasarme semanas escondiendo una sorpresa y ver sus caras cuando las abren" y me gustan las tradiciones, luchar para que no te toque el haba del roscón, ir a ver la cabalgata en familia comiendo chuches y quicos, tener que partirme en ocho porque todos quieren que les acompañe a comprar regalos, reirnos descaradamente cuando el abuelo le escupe a la tarta, ver a papá cortar jamón, las tarjetitas menú que hace mamá en Noche buena, meternos tres generaciones en el baño a maquillarnos...

Y me gustaba hacer pestiños. Pero sin miel.


Hoy es "happy Wednesday" y ya tengo casi todos mis regalos comprados (¡bien!) y envueltos :) Es víspera de bienvenida, que mañana viene Pablo, ¡por fin! :) y aunque, como estamos de vacaciones, no ha habido teatro... los que teníamos morriña, hemos compartido "la canción" :)

jueves, 15 de diciembre de 2011

"Rehappy wednesday"





Podría no decir nada más que el título. Y con eso lo diría todo.


Por razones obvias (al menos para los que llegamos a las 6 am a casa...) el "happy Wednesday" de esta semana llega con retraso. 




 ¿Qué hay mejor que los miércoles? Nada. Pero... ¿qué hay mejor que un miércoles de teatro con cena incluida y regalos de amigo invisible? ¡¡Que sea con La Piscifactoria!! Y que por tanto, esté llena de peces. Y esta vez...no sólo metafóricamente hablando, ya que los peces (vivos o no...) fueron los reyes de la noche... ¡oh! Dios Pez...alabado seas! (¿era así?) Regalos personalizados o despersonalizados, con crítica o sin, hechos a mano o no...pero todos regados de sentimiento piscifactoril (lo siento ateos a esta religión, a esto se le llama fe y jamás llegaréis a entenderlo). Hasta el "Fish eye" rondaba entre nosotros. ¡Oh! Gran Ojo de Pez que todo lo ves... ¡revela tus fotos pronto!




Un pez revelador del futuro y un ojo consigue proyectos forman, a partir de ahora, parte de mi vida (y esto ya si que ha sonado sectario total, por si no lo había conseguido reflejar bien en el párrafo anterior). Sin dejar de darle importancia al elixir del eterno despertar matutino... el "Chai Tea", que últimamente está muy presente en mi vida cotidiana.








Y hoy resaca. Resaca de felicidad. Esa sensación difusa de alegría que te deja el cuerpo flotante y que, aunque no sabes muy bien si es buena o mala, no deja de recordarte cuál es el motivo por el que estás así.

Gracias La Piscifactoria por ¡darme un "Happy Wednesday cada semana! :)

jueves, 1 de diciembre de 2011

Cambiar el ritual







El matutino, el "molesto".

Hace un mes más o menos, una de mis alegrías era madrugar, empezar una rutina. Y ahora mi felicidad es dormir toda la mañana. Sí, esa soy yo. Me encantan las rutinas...durante dos semanas, tres a lo sumo y después... ("i després, la teva manera d'avorrir-te", no os frustréis, esto sólo lo entienden los integrantes de la secta), después...¡me aburro! y ¡quiero cambiar! ¡ya! Si, soy así de bipolar. Así que tras unas cuantas semanas de madrugón... hoy, por fin, he podido dormir hasta media mañana.

Y la otra media...¡me he dedicado a disfrutarla al máximo! Ahora, las duchas son el mejor momento del día, porque al salir...¡no tengo que secarme el pelo! Así que después de una ducha de 5 minutos más de la cuenta (hay que reinvertir el tiempo...) he empezado mi nuevo ritual: "Cómo no parecer un niño de 10 años", en el que debo pintarme los ojos como una puerta; peinarme las cejas, con los dedos, a todas horas, ponerme muuuucho colorete y comprobar que tengo las orejas limpias (siempre las tengo, antes también las tenía, pero ahora me da la sensación de que se ven...) Así que tras mi nuevo ritual matutino, me he puesto unas medias color mostaza para contrastar con todo el maquillaje de persona mayor y he hecho algo que llevaba mucho tiempo con ganas de hacer, que al fin y al cabo, hoy es "Happy Wednesday" y había que celebrarlo de alguna forma.

He cogido mi portátil y me he ido a desayunar, ¡sola!, a "El Café de les Paraules". ¡Igual que la gente interesante!

Muchas veces, cuando veía gente sola con el portátil (o ahora, en su defecto, con sus tablets y demás...), me preguntaba qué hacía alguien solo, ahí, en una mesa, tan absorto en lo que quiera que fuese. Y ahora ya tengo la respuesta, lo mismo que en su casa, pero aquí lo hace con pinta de intelectual.

Así que ahí estaba yo, con mi "modo inteligente ON", tomando té, mientras escuchaba jazz y divagando, entre cotilleo y cotilleo de fb, sobre qué hacían/pensaban los demás. El anciano que ha entrado con su perro, tuerto (el perro), y ha pedido un café para él y un croisant para su mascota, a la que llama "cariño"; la pareja empalagosa que también se llaman "cariño" en voz alta pero luego pasan mutuamente el uno del otro; el hombre de mediana edad que escribe, escribe y escribe lo que quizás en un futuro sea un buen libro...


¿Y ellos? ¿Qué pensarían ellos de mí? La tía solitaria de edad indefinida con pintas de huerfanita... Pero, ¿qué más daba? Yo estaba,allí, hoy, feliz disfrutando de mi mañana libre, llenando mi cabeza de pájaros y vaciándola de cosas más inútiles. Brindando con mi té de vainilla, con leche por favor, por un nuevo ¡Happy Wednesday! :)


jueves, 24 de noviembre de 2011

Repetir





Ritual del "Happy Wednesday".


Si es que ya dicen que el Hombre (y el hombre) es animal de costumbres. A mi las rutinas me encantan (después me canso de la monotonía y quiero cambiar, pero eso en algún próximo capítulo) y más cuando son para bien. Con "para bien" no me refiero a ser responsable, ordenado y metódico (aptitudes y actitudes que suele ir unidas a un buen cumplimiento de la rutina) sino el verdadero "para bien", el de disfrutar, el de pasarlo bien, el que aporta alegría.

Así que para celebrar mi ya famoso Happy Wednesday (y no es que haya nada que celebrar, es que el propio miércoles es siempre día de celebración. Y con esto ya llevaríamos dos posts seguidos de celebraciones...) si no cae una ronda de cervezas con charla amena, ¡cae obra de teatro! Y ya van dos en el último mes :)

Hemos ido al Club Capitol a ver "The guarry men show", una obra políticamente incorrecta, divertida, con toques de humor basados en el "caca, culo, pedo pis" pero de dos rombos, en la que el pudor es una palabra que no existe y que no recomiendo si tienes un fuerte sentido de la vergüenza ajena. Lo mejor, la especie de musical que monta el "coro griego al estilo Chicago", lo peor, el miedo que he pasado mientras nos apuntaban con una pistola y me empezaba a plantear si aún seguía siendo teatro.

Con esta obra se apuesta, según llaman ellos, por la "entrada inversa", en la que "entras gratis" y sales pagando lo que tu crees que se merece la obra que acabas de ver (o en su defecto, si eres estudiante, lo que te puedas permitir). Desde mi punto de vista, como espectador, es una forma más asequible de disfrutar del teatro y también mucho más justa. 








Para ponerle la guinda al pastel de hoy, ya tenemos los papeles de nuestra próxima obra distribuidos. Ahora es el momento de empezar a prepararla individualmente para ser capaces cuanto antes de empezar a  ponerla en conjunto. Para eso, como buen empujón inicial, este fin de semana nos reunimos en las "primeras colonias de teatro" de este curso. Dos días de convivencia, desinhibición, familiaridad y diversión asegurada (que porno-sectario ha quedado esta última frase)

Así que, por el simple hecho de ser miércoles y por todo lo que conlleva, hoy una gran "Happy Wednesday Smile" :) 

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Madrugar.



Con alegría.

Ya lo sé, madrugar no es el gran hobby de la mayoría. No suele ser el mío tampoco pero es que...ya vuelve a estar aquí el "¡Happy wednesday!"
Hoy es además, miércoles especial. Empieza mi estancia en psiquiatría. ¡¿cómo?! Sí, todos sabíamos que me hacía falta desde hace un tiempo y bueno...¡Que no! ¡De prácticas! De las que, por cierto, tengo muchas ganas... Así que me toca madrugar, algo que no hacía por rutina desde hace bastante tiempo. Pelearme con el despertador, decidir qué me pongo, hacerme mi tecito caliente, quemarme la lengua por impaciente, desayunar viendo las noticias y, ahora también, que ¡haya alguien más despierto! Eso se agradece, ver que no eres la única pringada...

A parte de todo esto, hoy, para rematar mi "happy wednesday", ¡viene Pablo! Si es que, de verdad, tendrían que cambiar el viernes por el miércoles como nuevo día oficial del "¡por fin es...!"

                   

Así que me espera un fin de semana movidito, ¡pero qué ganas!

Gente madrugadora, y no, ¡Feliz miércoles a todos! :)

jueves, 3 de noviembre de 2011

Espectar



En este caso, de ser espectador, no de estar expectante. Cuya diferencia entre etimologías he buscado y no encuentro resolución.

Y es que hoy... tataratatatarata (esto son redobles...) ¡¡tchán!! ¡vuelve a ser miércoles! Lo sé, lo sé, renuevo de miércoles en miércoles, pero ¿qué le voy a hacer? sería ya mucho repetir si volviese a decir que es el mejor día de la semana. Me estoy planteando una nueva sección del blog y llamarla "Happy wednesday" :)

Hoy ha sido un día un tanto especial. dado que ha caído en mis manos una gran responsabilidad. Ir a dar una charla sobre trasplantes. ¿¡Yo!? Sí, yo. Yo que hasta hace poco (y aún hoy) ¡suelo ser la que las recibo! Yo, que no soy nadie. Yo, he dado una charla y lo que es peor: he contestado a las preguntas que surgieran al finalizar. ¿Es que el mundo se ha vuelto loco o qué? ¿En qué momento he dejado de ser oyente para ser ponente? ¿En qué momento he crecido? ¿No se suponía que aún estaba en proceso? En fin, cosas sobres las que reflexionar, un día más.

Pero lo mejor del miércoles (sí, lo he vuelto a repetir, mira, miércoles, miércoles, miércoles, ¡miércoles!) ha sido rematar el día con teatro. No con mi teatro, no, sino con el teatro de otros. Hemos ido a ver "Amor, sexo y otras pamplinas con las que se entretiene el ser humano" en el Café Teatre "El Llantiol". Según su propia descripción "un cabaret erótico-cómico para una actriz y un pianista". Según la mía, un espectáculo completo: música en directo, voz en directo, semi-baile cómico, una gran actuación y una manera bonita y graciosa de reflexionar sobre el amor. El enamoramiento, las rupturas, cómo superarlo y cómo, sin remedio, volver a caer. Sin duda muy recomendada para los que tengáis ganas de risas y la oportunidad de acercaros un miércoles a este pequeño y acogedor teatro de el raval. No apto para gente en medio de una ruptura sentimental. Más que requeteapto para una buena noche "de chicas", si puede ser, acompañada de un par de botellas de vino ;)

Hoy, más que feliz porque la vida con un poco de teatro es ¡MÁS DIVERTIDA! :)