Sí, querer. Conseguirlo, solo a medias. Y yogi, de yoga, no el oso (aclaración para principiantes en el mundo yógico)
Escribo medio en trance, recién llegada, no porque mi primer intento de meditación haya sido muy efectivo, sino porque es como te quedas después de una hora estirando tu cuerpo como si fueras un chicle.
Pero desde luego, tengo que decir, que es una experiencia muy reconfortante. Llevo ya bastantes años practicando yoga (combinado con periodos de descanso variables, según las oportunidades, mi tiempo libre y mis ganas...) y lo recomiendo muy mucho.
Es verdad que no siempre se consigue el objetivo, pero eso se supera con práctica. Se supone que debes conseguir liberar la mente de pensamientos, dejar de preocuparte y tan solo "ocuparte", sentir la respiración, sentir cada punto de tu cuerpo, cuál tiene tensión y cuál no. Durante ese momento eres sólo un cuerpo en equilibrio con el ambiente, los problemas no existen, porque no están, sólo estás tú. Es algo así como un "Carpe diem" pero más espiritual. Vive el momento, ese momento, justo ese, ese en el que tienes una pierna estirada, la otra encogida por encima de esta última, tu torso en torsión (valga la redundancia...), el brazo izquierdo presionando tu rodilla derecha, tu brazo derecho haciendo presión sobre el suelo, dirigiendo la mirada por encima del hombro derecho y sin olvidarte de respirar, siéntelo, así, tal cual. ¿Aún te ves capaz de pensar en el examen del mes que viene? Pues eso es que eres mujer, porque los hombres aún están pensando dónde poner la pierna derecha...
Si, además, puedes combinar esta hora dedicada única y exclusivamente para ti, para tu cuerpo y para darle vacaciones a tu mente, con un buen paseito de ida y vuelta, cambiando la ruta que uses habitualmente, para conocer cosas nuevas, disfrutando de las nuevas hojas de colores cálidos del otoño, de ese rayo de sol que te calienta la cara, de los gorriones remojándose en los charcos...ya, ¡día diez!

A parte de todo esto, hoy...¡vuelve a ser miércoles! ya lo sé, suele pasar una vez cada semana...pero ¿qué queréis que os diga? a mí me sigue emocionando. Así que hoy será un día once o incluso...veinte, gracias de nuevo a "La Piscifactoria"
